¿Es posible transformar un pequeño emprendimiento en una empresa formal y competitiva? La respuesta es un rotundo sí. Los pasados 25 y 26 de marzo, la Sala de Juntas "Rosario Castellanos" en la Torre Chiapas fue el escenario de una jornada intensiva donde la educación financiera se convirtió en la herramienta clave para la libertad económica.
En una colaboración estratégica entre DVV International, Nacional Financiera (NAFIN) y SEMUIGEN, 33 personas emprendedoras (31 mujeres y 2 hombres) se dieron cita para dominar el lenguaje del dinero a través del curso: “Herramientas Financieras Básicas”.
Uno de los hitos más inspiradores de este ciclo de capacitación es la continuidad. No se trata de eventos aislados, sino de un proceso de formación constante.
Impacto Real: Gracias a la seguridad y conocimientos adquiridos en estos cursos, dos emprendedoras ya han formalizado legalmente sus negocios, marcando un antes y un después en su trayectoria empresarial y en la economía local.
El curso fue diseñado para resolver dudas críticas que suelen frenar el crecimiento de las microempresas:
- Gestión de Plástico y Crédito: Uso responsable de tarjetas bancarias y estrategias de pago seguro para evitar el sobreendeudamiento.
- Control de Flujo de Caja: El arte de gestionar entradas y salidas de dinero para garantizar la salud del negocio.
- Proyecciones de Ventas: Herramientas para que artesanas y microempresarias puedan anticiparse al mercado y tomar decisiones estratégicas.
Bajo una dinámica participativa, el facilitador de NAFIN abordó casos específicos de las asistentes, permitiendo que temas complejos como las tasas de interés o los créditos se volvieran comprensibles y aplicables.
"Aprender a controlar el flujo financiero no solo mejora la productividad, sino que nos da la seguridad para acceder a créditos que antes nos daban miedo", comentaron algunas de las participantes durante el espacio de retroalimentación.
Para DVV International, fortalecer la administración de los negocios liderados por mujeres es un paso fundamental hacia la autonomía económica. Una buena gestión financiera no solo mejora la competitividad del emprendimiento, sino que permite proyectar un futuro más estable para las familias en la región.
Fotografías: SEMUIGEN - La Albarrada